Por un camino seguro

Salvador

Peregrin@ aprendiz/a
Según leo ¿tendré que hacer mi próxima peregrinación con mi propio ejército o habiendo pasado un curso de defensa personal? ¿tendré que permanecer día y noche en incomodísima alerta, por si algún/os moña/s decide/n pasar su tiempo a mi lado poniéndose hasta arriba de cerveza y cabreándose si se les pide que no pongan en riesgo la vida de otros? ¿mejor me voy de peregrinación a un paraje certificado como deshabitado? ¿me puedo fiar de algún/a prójima/prójimo?
 
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karlitos

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Buen artículo que analiza, sin alarmismo, las muertes de peregrinos en la provincia de León.
Como bien explica nuestro amigo Luis, presidente de la asociación de León y de la federación, los índices de siniestralidad son muy bajos.

 

karlitos

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Salva, despues de los años que lleva el Xacobeo y todas las instituciones promocionando el camino como un producto turistico, todavia crees que al camino se va a peregrinar? lo que no se es por que nos estraña que la gente se comporte como si estuviera en Magaluf.
Pues sí, lo promocionan como turismo, además como turismo barato, es normal que nos encontremos cada vez con más turistas.
 

Salvador

Peregrin@ aprendiz/a
Pues si, aun hay quien va a los caminos a peregrinar, a hacer Camino. Van como peregrinos y también como hospitaleros. Algunos consiguen que todo ese turismo no les influya, todos esos malos amaneceres de voces destempladas, luces encendidas, linternas led en los ojos, filas inacabables a las 11 de la mañana en las puertas de los albergues, exigencia de wifi y de abrir mas pronto y cerrar mas tarde, etc... etc... que ya conocemos por haberlo padecido. Si, hay todavía quienes van de peregrinación en vez de turismo de cachondeo, todavía hay peregrinos, pocos, quizá muy pocos por desgracia, pero los hay. Van como en una burbuja mental que les aisla de esa gentuza. Pero todo tiene su límite
Yo también tengo mis ratos de juerga en el Camino, pero procuro no joder a los demás con mi juerga. Y cuando voy de turismo lo mismo, voy de juerga, no voy a machacar el turismo de los demás. Y también he atendido a quienes han llegado a un albergue de peregrinos. Pero juzgo, gran defecto, lo se. Y que tire la primera piedra quien no juzgue.
Yo, como peregrino tengo derecho a romper mi bordón contra las costillas de un agresor, pero como hospitalero puede ser un problema. Como peregrino debo procurar que unos manguis no hagan su puta voluntad, ni contra mi ni contra otros, no pasar de todo como esos "peregrinos" lelos. Y si estando de hospitalero no me sintiera capaz de mantener la paz y el descanso de los peregrinos pediría ayuda, sin duda
 
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